lunes, 21 de abril de 2008

Los niños como fenómeno de internet



Uno de los fenómenos con más éxito en internet son los vídeos protagonizados por niños. En estos vídeos, creados habitualmente por ellos mismos o por amigos suyos y de calidad más bien baja, contienen imágenes protagonizadas por los niños en cuestión. Son vídeos grabados para su intimidad, y que en ningún momento se esperaba que fueran colgados en internet y vistos por millones de personas en todo el mundo.

Muchas veces, en estos vídeos aparecen los niños protagonistas imitando a personajes famosos, cayéndose o haciendo otras cosas que para la gente que ve los vídeos por internet pueden resultar graciosas, pero que se convierten automáticamente en armas para humillarlos, ya que éstos vídeos son visualizados por todos sus conocidos, sus compañeros de clase y de instituto, sus amigos ya que son vídeos cogidos sin permiso de sus ordenadores o encontrados fortuitamente por conocidos suyos, que no dudan en colgarlos en la red.

Los dos ejemplos más claros de esta nueva temática videográfica que podemos encontrar por internet son los niños Ghyslain Raza, conocido también como “Star Wars Kid” y Edgar.
El primero de ellos, Ghyslain Raza, es un niño canadiense que el día 4 de noviembre del año 2002 acudió a su instituto de Trois-Rivières, en pleno Quebec, se encerró en la sala de grabación del centro, cogió una cámara de vídeo y se filmó a sí mismo mientras emulaba a Darth Maul, el personaje de Star Wars Episodio 1: La Amenaza Fantasma, con una pertiga de recuperar bolas de golf. A continuación no se le ocurrió nada mejor que dejar la cámara, con la grabación en su interior, en el desván del instituto. Allí permaneció varios meses, hasta que en abril del 2003 otro estudiante fue a buscarla y descubrió estupefacto el hilarante vídeo de Ghyslain.Inmediatamente enseñó el hallazgo a sus amigos, que digitalizaron el vídeo, lo pasaron a formato .wmv y lo compartieron en Internet con el programa P2P más popular de aquellos días: KaZaA. Ipso facto, se convirtió en un fenómeno que fue descargado por millones de usuarios en sólo unos días.











Pero lo peor para Ghyslain estaba todavía por llegar. Bryan Dube, un diseñador de Raven Software, hizo una versión del vídeo en la que dotó a los extremos del palo de un haz de luz láser generado digitalmente, incluyó el sonido que producen las espadas de la saga y puso de fondo la música original de Star Wars compuesta por John Williams. Había nacido The Star Wars Kid.









A partir de ese momento, el acabóse. Como por arte de magia, comenzaron a aparecer decenas de versiones, a cada cual más disparatada, en foros, webs y por supuesto, redes P2P, que introducían a Ghyslain en películas como Matrix, El Señor de los Anillos, Harry Potter, Terminator 3 o Kill Bill y se mofaban de su poca gracia imitando a Darth Maul. Pero ahí no acabó la cosa. El fenómeno Star Wars Kid, lejos de estancarse, creció y creció hasta tal punto que traspasó las fronteras de Internet. Llegó un momento en el que ya no eran sólo los internautas a nivel particular quienes hacían versiones del vídeo, sino que algunas empresas vieron un filón a explotar y aprovecharon la popularidad de la cinta para crear personajes basados en Ghyslain dentro de sus producciones. Así, la desarrolladora Neversoft tuvo a bien hacer aparecer a Star Wars Kid dentro de un edificio de Tony Hawk's Underground 2, un videojuego que salió en octubre del 2004 para PlayStation 2, GameCube, Xbox, Windows, y Game Boy Advance.
La situación llegó a tal extremo que los padres de Ghyslain decidieron emprender acciones legales contra los compañeros de instituto que subieron el vídeo a KaZaA y, puede que de manera involuntaria, generaron todo este boom. Argumentaron que el chaval, debido a la mofa continua a la que era sometido, había tenido que comenzar a recibir ayuda psiquiátrica y pidieron una compensación económica a cambio. El juicio debía comenzar el 10 de abril del 2006, pero 3 días antes los abogados de ambas partes llegaron a un acuerdo extrajudicial por el que Ghyslain, The Star Wars Kid, recibió la jugosa compensación económica de 351.000 dólares canadienses.

Nuestro segundo protagonista de hoy es Edgar, un niño de Monterrey (México) quien, grabado por su primo Fernando, se cae al río cruzándolo animado por él. Cuando Edgar se pone a cruzar el riachuelo por un pequeño puente de troncos, su primo, en un acto de maldad intolerable, le empieza a mover los troncos hasta que Edgar pierde el equilibrio y cae al agua. El niño ha sido descrito como “el icono pop de México de la primera mitad del año 2008”.







Como no podía ser de otra manera, la publicidad ya ha alargado sus tentáculos sobre la caída de Edgar. La casa mexicana Gamesa, especializada en dulces para niños, vende sus galletas Emperador ayudando a Edgar a vengar su afrenta. Si había algo que tenían en común todas las versiones es que siempre se cumplía el mismo empapado destino del desdichado Edgar: caer al agua. Gracias a este anuncio, Edgar ha burlado su destino.


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